Los nuevos cambios realizados por la UEFA y TEAM AG habían ampliado el número de equipos participantes de 8 a 16. 24 equipos estaban inscritos para participar en la edición 1994/95 de la Champions League: los ocho campeones de las ocho ligas mas poderosas, y los dieciséis equipos de las dieciseis siguientes ligas que se enfrentarían entre ellos para otorgar las ocho restantes plazas. Los coeficientes eran los siguientes:
El 20 de julio se efectuó el sorteo de la fase de grupos de la Champions. El sorteo se efectuó de forma pura. Primero se emparejaron los dieciséis equipos de las eliminatorias previas en ocho enfrentamientos. Luego se distribuyeron por sorteo puro los ocho equipos clasificados matemáticamente; y después los ocho emparejamientos hechos de la ronda previa en los grupos restantes. Los grupos quedaron encuadrados de esta forma.
El calendario, también realizado, era el siguiente:
La primera jornada se jugaría el 14 de septiembre, pero todavía faltaban por decidirse las ocho plazas restantes. De los emparejamientos señalados en las imágenes, a excepción de la victoria del AEK de Atenas sobre el Rangers, no se produjo ninguna sorpresa, y los resultados fueron los siguientes:
Ya estaba todo listo. Tras dos ediciones en las que solo había dos grandes favoritos (siendo uno de ellos el Milan), iba a comenzar una edición emocionante con cinco-seis grandes equipos igualados y con grandes papeletas al título.
Aunque su liga suele ser catalogada como mas débil que la española, alemana, italiana o inglesa, Francia tiene el honor de poseer una de las dos ligas que le ha dado representación a la Champions League en todas las 20 temporadas. Un total de nueve equipos ha representado a la liga gala; uno de ellos al Principado de Mónaco y los otros ocho a Francia representando a las principales áreas metropolitanas del país (París, Lyon, Marsella, Tolouse y Nantes), y a regiones claves como Ile de France, Aquitania, Normandía, Provenza, Rhone-Alpes, o Borgoña. Un par de clubs como el Montpellier y el Tolouse también han tenido sus opciones de llegar a la Champions. Francia es uno de los siete países que cuentan con un campeón de la Champions, gracias al triunfo del Marsella. Y aunque la liga francesa no sea considerada tan fuerte como otras ligas, lo cierto es que casi todos los equipos que la han jugado han alcanzado o bien los cuartos, o las semifinales.
Desde el año 2000, el Olympique de Lyon ha pasado de ser un equipo desconocido de la liga francesa, al representante francés por excelencia de la Champions, encadenando doce participaciones consecutivas. Sin embargo, y pese a ser uno de los mejores equipos en general de la pasada década, siempre caía en cuartos de final por muy poco; hasta que finalmente en la temporada 2009/10, logró alcanzar las semifinales de la competición. Gracias a su regularidad, el Lyon es un habitual en la pomada de favoritos para hacerse con el título.
Con 8 participaciones en la Champions, el Olympique de Marsella es el único equipo galo que ha ganado el título, siendo el campeón en su primera edición. Ahora, se ha convertido en un habitual de la competición con cinco participaciones consecutivas, aunque solo en las dos últimas logró pasar a los octavos de final.
Con cinco participaciones en su haber, el Monaco puede presumir de ser uno de los mejores equipos de la Champions, alcanzando una final tras haber tumbado a varios gigantes en su camino, o las semifinales en otro par de ocasiones. Para haber participado en cinco ocasiones, en casi todas ellas, el equipo del Principado ha llegado muy lejos.
El Paris Saint Germain es uno de los grandes equipos de Francia (el único junto al Marsella que ha ganado un título europeo), pero aún así solo ha participado en cuatro ocasiones (aunque todo apunta a que volveremos a ver al equipo de la capital en la Champions el próximo año después de la gran inversión que ha hecho su nuevo dueño). El PSG ha participado poco pero nos ha dado grandes momentos y grandes noches, y ha logrado llegar a las semifinales de la competición derrotando a equipos como el Barcelona en su camino.
El Girondins de Burdeos ha representado a Aquitania en cuatro ocasiones. En su última participación fue uno de los equipos mas temibles de la competición, alcanzando los cuartos de final y quedándose fuera del camino tras una prorroga contra el Lyon.
El Lille ha participado también en cuatro ocasiones, aunque al contrario que casi los demás equipos franceses, no ha podido llegar muy lejos en la competición, aunque ha alcanzado los octavos en un par de ocasiones.
Representando a un pueblo de 45.000 habitantes de Borgoña, el Auxerre ha jugado la Champions tres veces, y ha logrado alcanzar los cuartos de final en una ocasión tras ser lider de su grupo por delante de todo un campeón de Europa como el Ajax.
El Nantes ha jugado la Champions League dos veces y hace tiempo, por lo que mucha gente ya habrá olvidado que este equipo logró llegar nada mas y nada menos que a semifinales y darle una dura batalla a la Juventus en la lucha por alcanzar la final.
Por último tenemos al Lens, que también ha disputado la Champions League dos veces, pero que no ha podido pasar de la primera ronda.
El AC Milan que ganó la Champions League de 1994 alternó dos caras: la cara de ganar por pura inercia y sin brillo que se vio en la fase de grupos, y la cara de un equipo grande y brillante que se vivió en las rondas finales.
El Milan era probablemente el equipo mas grande de los últimos años; habiendo ganado dos Copas de Europa a finales de los 80 y llegando a la final de la primera edición de la Champions League tras ganar todos sus partidos, perdiendo solo contra el Olympique de Marsella en la final.
Entrenado por Fabio Capello, podemos decir que este era un Milan en transición y sin el brillo que tuvo el equipo que llegó a la final de 1993, pero con la garra y el oficio de un campeón. Sin Rijkaard, el único holandés que quedaba en el equipo rossonero era Van Basten, que vivió una temporada muy complicada a causa de sus lesiones. También, su estrella Papín había perdido papel, llegando a firmar con el Bayern de Munich a causa de su poco peso en el equipo. En cambio, se había reforzado con el francés Marcel Desailly que ganaría su segunda Champions consecutiva (ya que la ganó con el Marsella la temporada anterior), y contaba con la profesionalidad de Savicevic y la base de la selección italiana formada por jugadores como Baresi, Costacurta, Rossi, Panucci, Albertini, Maldini, Carbone o Simone.
Europa aparte, el Milan dominó esa temporada la Serie A (en contraposición con el Barça que ganó la Liga in extremis). Se estaba acabando una época dorada, pero aún así, pocos equipos pueden ganar títulos cuando dicha época se acaba. El año siguiente el Milan volvería a jugar la final de la Champions; tres finales consecutivas pese a ganar solo una dice mucho de un equipo que se ha convertido en leyenda.
Por último aquí dejo un video con el resumen de la participación del Milan. Tras vencer sin brillantez al Aarau suizo en la primera ronda por un global de 1-0, destrozó al Copenhage en la segunda con un global de 7-0 clasificándose para la Champions, donde en el grupo B, un balance de 2 victorias y 4 empates fue suficiente para permitirle el liderato con 8 puntos, uno mas que el Porto. En semifinales su cara cambió, venciendo al Monaco 3-0, y en la final, destrozó al Barcelona por 4-0.
El 18 de mayo se reunían en Atenas los dos mejores equipos del continente en lo que prometía ser una final dura y equilibrada. Desde septiembre se pensaba que la final iba a ser entre Barcelona y Milan y así resultó ser.
Aunque igualados, el Barcelona era un poco mas favorito; paradoja de un Milan que fue favorito la final pasada ante el Marsella y acabó perdiendo y viendo como su equipo se había debilitado para esta temporada. Sin duda, en el entorno azulgrana, se preparaba la final bajo un ambiente de euforia, algo que les perjudicaría. Mientras, el ambiente rossonero era de calma y tranquilidad antes del comienzo de la final. Además, el Barça jugaba la final con el equipo a tope mientras que el Milan iba a afrontar el partido lleno de importantes bajas.
A la hora del partido, estos eran los onces:
A la hora de la verdad, el Milan sorprendió a todo el público dominando de principio a fin a un inexplicablemente inofensivo Barça. Sencillamente, los culés de borraron de la final y el Milan fue el único equipo que se tomó en serio el partido jugando un partido atractivo y de ataque, con dos líneas de presión desmontando a un Barcelona al que le faltó un enganche en el centro del campo. El Milan ya iba ganando 2-0 al final de la primera parte con dos goles de Massaro. Poco se puede contar ya que el Barcelona era un juguete del Milan desde el primer minuto.
Ya en el comienzo de la segunda parte Savicevic puso inmediatamente el tercer gol. Los experimentos de Cruyff para intentar remontar el partido resultaron futiles y Desailly marcó el 4-0. Ya durante el resto del partido el Barça se limito a evitar una humillación mayor de un Milan tocado por los dioses y que ganaba su sexta Copa de Europa, poniéndose solo a un título del Real Madrid.
De todas las finales de la Champions desde 1992, esta ha sido la que ha vivido una mayor goleada. Cruyff reconoció que el Barça no se entregó en la final y que eso les costó una humillación a los culés. Este partido y la iminente marcha de Laudrup al Real Madrid y de Zubizarreta al Valencia marcaron el principio del final del Dream Team. Mientras, el Milan había ''resucitado'' tras la derrota en la pasada final de la Champions, siendo el estandarte de Italia, el país mas importante del fútbol en aquellos momentos, con la mejor liga del mundo y una selección que llegaría a la final del Mundial unas semanas después para perder en los penaltis. Además, se vivieron las delicias de Maldini, quien estaba destinado a marcar un hito en la Champions.
La primera edición de la Liga de Campeones había tenido un éxito absoluto con mas de millones de espectadores de todo el mundo siguiendo las 610 horas de la competición teniendo la televisión unos índices de audiencia increíbles. Además de esto y de la gran cantidad de dinero que se estudió, la UEFA y TEAM AG estuvieron estudiando a lo largo del segundo semestre diversas formas de mejorar la competición.
Lenart Johansson veía con buenos ojos una ampliación de equipos para potenciar el torneo con un mayor número de equipos y hacer mas complicado que un equipo poderoso se quedase fuera de la Champions en las rondas previas (como le pasó al Barça en la temporada 92/93 o al Manchester United en la 93/94). Además, había que tener en cuenta que TEAM AG todavía no tenía los derechos de la final de la competición, pero que los tendría a partir de la temporada 94/95.
Así, el 1 de diciembre de 1993 se celebró en Ginebra una importante reunión del Comité Ejecutivo que aprobó el nuevo formato de la Champions que se vería ampliada de 8 a 16 equipos divididos en cuatro grupos de cuatro. Los dos primeros de cada grupo pasarían a los cuartos de final que se jugarían a doble eliminatoria, igual que las semifinales. El campeón de la vigente edición de la Champions se clasificaría directamente a la fase de grupos para que pudiese defender su título sin preocuparse de quedar eliminado en la ronda previa. Además se dividió la participación de los equipos por el orden de su federación en el ranking de la UEFA: los equipos de las ligas de las siete primeras federaciones irían directamente a la fase de grupos y serían cabezas de serie junto al campeón; los campeones de las federaciones del 8º al 23º puesto jugarían una ronda previa de la que saldrían los otros ocho equipos; y los equipos del puesto 24º al 48º jugarían la Copa de la UEFA. También se estudió la posibilidad de permitir a las principales federaciones tener mas de un equipo de su país en la Champions, pero esa idea se desechó...por ahora.
Con un mayor número de equipos también se verían aumentados los sponsors y la emisión de los partidos en televisión, aumentando en gran medida la cantidad de dinero que se ganaría. Además, la UEFA aceptó que los equipos pudiesen lucir su propia publicidad en las camisetas de los jugadores. A causa se ello, se efectuó un nuevo reparto del pastel entre los clubs dependiendo de su papel en la Champions:
Los grandes beneficiados del nuevo formato de la Champions serían los equipos de las federaciones de segundo nivel como la belga o la escocesa, que tendrían mas fácil acercarse al potencial de los grandes clubs.
Todo estaba listo. En octubre de 1994 asistiríamos a un completo renacimiento de la Champions, un paso adelante en su evolución.
La Champions League 93/94 había llegado a la etapa de las semifinales con un marcado toque latino puesto que por una parte se enfrentaban Barça y Monaco, y por otra Milan y Porto. En esta edición las semifinales se jugaban a partido único en el campo del primer clasificado del grupo de liguilla; Barça y Milan ejercerían de anfitriones ante sus rivales. Si el partido acababa en empate, se recurrirían a la prórroga y la tanda de penaltis. En juego para los cuatro equipos; el billete para la final de Atenas.
Por una parte, en el Nou Camp, los dos equipos llegaban en un buen momento de forma al partido, quizás con el Barça algo crispado a causa de unas polémicas declaraciones de Clemente hacía Cruyff. Se vaticinaba un duelo rocoso e igualado, con feroces contragolpes. Y llegó el partido; partido en el que el Barça fue superior a un Porto que desapareció del campo. Los portugueses se obsesionaron con anular a Romario dejando libre a Stoichkov que los destrozó con dos goles.
En esta demostración de superioridad azulgrana destacó que el Barça terminó el partido sin ninguna amonestación. El partido fue un monólogo del Barça de principio a fin.
En la otra semifinal, mientras que los jugadores del Monaco decían que ya habían cumplido y que no había nada que perder, Capello advirtió de que este partido iba a ser duro y que no se esperasen otra cosa que un 1-0. Sin embargo, se vivió un escenario igual en el Nou Camp, con el Milan aplastando al Monaco por 3-0 también (de hecho los goles tanto de Barça como de Milan casi se marcaron todos al mismo tiempo). Con un fútbol de presión y con una mayor experiencia tumbó a un Monaco inofensivo pese a que estuvo toda la segunda mitad con un jugador menos por expulsión de Costacurta. Desailly, quien le quitó la Champions al Milan con el Marsella la pasada temporada, permitió a los lombardos encaramarse en su segunda final consecutiva.
Los dos contendientes por el trono del Marsella serían Barça-Milan. La temporada anterior todo el mundo pensó que esa sería la final, pero el CSKA lo impidió. Ahora nada impediría que ''el mejor partido posible de Europa'' se celebrase en Atenas.
El Grupo B de la Champions de la temporada 93/94 contaba con un Milan debilitado por la marcha de casi todas sus figuras europeas y con la importante baja por lesión de su crack Van Basten, pero que sin embargo con la introducción de las semifinales parecía que tenía casi asegurada su participación. Aún así, se tendría que ver las caras con el Werder Bremen que ganó la Recopa hace dos años, el Porto que junto al Milan era el único equipo que repetía participación, y el Anderlecht belga.
En la primera jornada, el Anderlecht y el Milan se enfrentaban en un partido repleto de bajas para ambos; un partido que no pasó del empate a 0, en el que destacó el campo cubierto por nieve y el dominio, aunque torpe, del Anderlecht.
En el otro partido del grupo, el Porto y el Werder Bremen vivieron un partido eléctrico y muy disputado con tres goles en tres minutos. El Porto empezó ganando 2-0 pero el Bremen pasó al ataque haciendo que el Porto adoptase una actitud mas defensiva, y aún así logrando hacer un contraataque y marcando el 3-0. Sin embargo dos goles del Werder en dos minutos pusieron el 3-2 e igualaron un choque en el que el Porto logró resistir hasta el final.
El Milan-Porto se jugó el 1 de diciembre para permitir al Milan prepararse para su compromiso en la Copa Intercontinental. Pese a estar con ocho bajas, el Milan no dio opción alguna a los portugueses y les ejerció un 3-0. Siete días despues, Werder Bremen y Anderlecht se batirían por conseguir el segundo puesto de la liga en un partido completamente loco. Los belgas se fueron al descanso con un 0-3 de ventaja pero el Werder se sobrepuso y les metió a los belgas un total de cinco goles para acabar ganando 5-3 y encaramar la segunda plaza.
La tercera jornada mediría las fuerzas de la mejor defensa de Europa, la del Milan, contra el equipo con mas pegada del campeonato, el Werder. El partido fue bastante igualado y la victoria fue del Milan por 2-1 gracias a un error en la zaga germana que permitió a Savicevic hacer el segundo gol.Mientras tanto, en Bélgica, el Porto se mostró sólido defensívamente, pero un gol de Nilic en el minuto 88 otorgó la victoria y la segunda plaza del grupo al Anderlecht.
La cuarta jornada permitió la venganza del Porto ante el Anderlecht en un partido muy duro y equilibrado en el que ningún equipo dio su brazo a torcer y que ganaron los portugueses por 2-0 gracias a su mayor pegada. Mientras tanto en Bremen, se vivió otro partido equilibrado en el que los alemanes se adelantaron en el minuto 52 por penalti pero fueron cediendo ante el ataque milanista y Savicevic puso el 1-1 definitivo en el minuto 74. El grupo estaba bastante reñido y aunque el Milan contaba con una pequeña ventaja, cualquiera podía estar en semifinales y cualquiera podía caer eliminado.
Y llegamos a la quinta jornada. En Italia, el Milan no pasó del empate a 0 ante un Anderlecht que montó dos líneas defensivas y que se mostró bien ordenado. Este punto clasificaría al Milan para las semifinales, pero su primer puesto estaba amenazado por el Porto. En Bremen se medían un Werder Bremen en plena crisis en la Bundesliga con seis derrotas consecutivas contra un Porto que iba a por todas, y el partido fue toda una masacre. Los jugadores entrenados por Bobby Robson le endosaron una goleada de escándalo a un Werder inexistente en su propio campo; un 0-5 que los catapultaba a las semifinales y les permitiría jugarse la primera plaza con el Milan.
En la última jornada el liderato se disputó en Portugal entre el Milan y un Porto encerrado y con algunas bajas importantes. El partido fue muy defensivo con todos los jugadores bien ordenados y se vio poco fútbol, ni siquiera tras la expulsión de Carbone en el minuto 65. El Milan por tanto obtuvo el punto necesario para jugar la semifinal en casa mientras que el Porto pasaba como segundo de grupo. Mientras, en el otro partido del grupo, Anderlecht y Werder Bremen disputaron un partido insulso y con muchas bajas en el que los alemanes se adelantaron, los belgas empataron enseguida, y en la segunda parte cedieron terreno permitiendo que el Werder ganase por 1-2.
El Milan se mediría al Monaco en semifinales y el Barça al Porto. Al contrario que el equipo que arrasó con todos en la anterior edición, este Milan se mostró bastante gris y aburrido, pasando como lider de grupo con un balance de dos victorias y cuatro empates. El Porto se clasificó con brillantez mientras que el Werder Bremen acabó como el segundo equipo mas goleador de la Champions pero a su vez el menos goleado.